18 agosto 2012

MUGAS


"Entender que la unidad del país deriva de un Estado político nos hará superar las mugas físicas y mentales impuestas"

El próximo día 7 de septiembre arrancará en Arrasate la tercera edición del Congreso de Historiadores de Navarra, que en esta ocasión analizará las consecuencias de la conquista. Uno de sus ponentes, Martínez Gárate, analiza lo que supuso la partición territorial tras la invasión
FERNANDO F. GARAYOA - Sábado, 18 de Agosto de 2012 
Luis María Martínez Gárate, una mente abierta a la historia.
Luis María Martínez Gárate, una mente abierta a la historia. (Cedida)

    • Luis María Martínez Gárate, una mente abierta a la historia.
    PAMPLONA. Se lo nota la pasión a la legua, aunque medien kilómetros y la conversación sea telefónica. Su pensamiento busca la reflexión de la sociedad sobre una conquista que impuso unas fronteras, físicas y mentales, que todavía hoy arrastramos. Dejemos que sea al propio Luis María Martínez Gárate (Pamplona, 1949) el que de rienda suelta al análisis, concienzudo, realista y brillante de la deriva que ha sufrido y sufre Euskal Herria.
    La ponencia que presentará en el congreso se recoge bajo el epígrafe 'Frontera de malhechores'Comencemos por descubrir el origen de semejante término.
    Yo empezaría por la primera parte de la frase, la frontera, que es el punto, estable o inestable, al que han llegado dos organizaciones políticas o Estados. Concretamente, la conquista de Navarra de 1512, lo que provocó es que, donde antes no había fronteras, se impusieron unos poderes políticos, del conquistador y de los resistentes, que llegaron a definir el límite entre los dos. Pero, ¡cuidado!, una muga no es algo inocente porque divide el espacio; es decir, antes no había frontera, todo era Reino de Navarra. Pero es que, además de dividir el espacio, dividieron poblaciones, algo todavía más grave ya que así crearon dos espacios distintos, muchas veces enfrentados. En estos espacios se fue desarrollando el ejercicio del poder cotidiano creando así una conciencia de pertenencia; es decir, donde antes había una sola sociedad, se establecen dos. En resumen, lo que sucedió por ejemplo, a partir de la conquista de 1200, es que el continuo que formaba Navarra, desde Iruña hasta Gasteiz, se vio interrumpido formando una frontera, que con el tiempo consolidó la división de un pueblo que, aunque mantenía la misma lengua, su parte conquistada fue generando una identidad distinta a la de la población vasca que seguía bajo el Reino de Navarra.
    ¿Esa diferencia de identidades es la que dio lugar al término de malhechores?
    Claro. Se le denominó Frontera de malhechores por los conflictos que se producían, sobre todo instigados por el poder de Castilla, con los territorios mugantes con lo que quedaba de Navarra, ya que unos señores estaban a favor de Navarra y otros de Castilla. Esta situación, que era algo impensable antes de la conquista, se consolidó con la creación de diversas villas en Guipúzcoa y Álava, situadas justo en la muga con Navarra.
    Trasladando esa separación impuesta entre navarros y vascongados a la actualidad, ¿se puede decir que, de alguna manera, nos estamos recuperando de ese fraccionamiento del sujeto histórico y político?
    Hay que tener en cuenta que para la conquista del sujeto político, el Reino de Navarra, Fernando el Católico utilizó a los vascongados. Una vez que consiguieron crear dos identidades distintas, navarros y vascongados, azuzaron a estos últimos para conquistar Navarra. ¿Por qué? Por que así seguían manteniendo la división, impidiendo que no hubiera ningún apoyo solidario. Esto produjo una fosa muy grande que en ningún momento ha dejado de existir hasta que no se ha dado una cierta voluntad política por parte de los naturales del país. Esa fosa, que parte de principios del siglo XVI y llega hasta el XIX, España se encargó muy bien de profundizarla. Las primeras aproximaciones se produjeron cuando se atacaron los fueros, tanto vascongados como navarros, provocando que aquellos que son semejantes y se ven agredidos, se unan, algo que sucedió en la primera Guerra Carlista. Posteriormente, cuando se toma conciencia de que esto no es una región sino una nación, a través de Sabino Arana Goiri, aquellos factores que crearon la Frontera de malhechores, no desaparecieron pero sí se hicieron más livianos. Pero, de todas maneras, seguimos arrastrando mucho el provincialismo. En este sentido, mi ponencia está orientada a demostrar que el país era uno, que Euskal Herria ha tenido una organización política que era Navarra; y que las diversificaciones provinciales fueron fruto de la dominación, la conquista y la subordinación. Por lo tanto, el trabajo que hay que hacer para romper esas mugas es todavía largo, cotidiano e, incluso, de más calado y enjundia de lo que mucha gente piensa, ya que esas fronteras son más mentales que otra cosa. Por ejemplo, todavía hay personas, que se consideran patriotas vascas de buena fe, que siguen manteniendo vivas esas mugas... Y cuando tienes una percepción errónea de lo que es tu situación actual, las soluciones que puedas adoptar son erróneas o no lo suficientemente buenas. Por eso creo que considerar que la unidad del país se deriva de un Estado político, Navarra, es importante para superar las mugas físicas y las mentales impuestas. Mugas que se dan tanto en la Navarra actual, que se consideran los navarros auténticos, como de la parte del País Vasco, que se consideran como los vascos y casi hablan de los navarros como de los pobres navarricos.
    Noticias de Navarra 2012/08/18