08 marzo 2010

ARANZADI

He tenido la oportunidad de conocer la carta enviada a la Sociedad de Ciencias Aranzadi por un buen amigo y socio de la misma. Como comparto y suscribo por completo sus reflexiones quiero, lógicamente con su permiso, hacerla pública.

Su texto es el siguiente:

A la Junta de Socios de Aranzadi:

He recibido el folleto de las X Jornadas de Historia de Aranzadi (del 24 de febrero al 24 de marzo de 2010) y quiero expresar mi disgusto y decepción.

Pensaba que el objeto de la sociedad de ciencias Aranzadi era promover y sustentar una serie de estudios e investigaciones sobre el pueblo vasco (ciencias naturales, humanísticas, antropología...) que, dada la precaria institucionalización de éste, no encontraba un curso normal en las academias institucionales de los Estados español y francés.


Sin embargo, visto el programa de Historia que me presentan, descubro un elevado grado de españolidad en la oferta de esta asociación. De entrada, los temas que se nos ofrecen se circunscriben al marco estatal español. ¿Aranzadi es una nueva forma de encaje mental de una sociedad vasca que chirría en un marco estatal?


Para seguir, todos los ponentes de las jornadas de Historia provienen también del mismo marco español: Zaragoza, Madrid, alguno de la CAV... ¿No hay una visión historiográfica vasca, o mundial, o incluso francesa, o ya puestos navarra, aunque sólo sea para matizar y puntualizar esa visión apriorística y española? ¿Es que de nuevo la universalidad de la ciencia es española para Aranzadi?

Es cierto que todos los ponentes demuestran una elevada competencia en la jerarquía promocional de la universidad española, catedráticos de aquí y de allá. ¿Ello es una garantía para Aranzadi, cuando se trata de la élite de un sistema académico que no ha dicho una palabra ante la negación oficial, incluso judicial, del término y –lo que es peor- el concepto de Euskal Herria, nuestro pueblo?

Detrás de todos estos asuntos y debates funciona una visión de la realidad que, desde la autoridad española, niega la existencia de nuestra colectividad. Temas que nos atañen directamente, como el cercano 5º centenario de la conquista de la Alta Navarra en 1512 se abordan, se trabajan en las instancias oficiales desde el ocultamiento de lo sucedido, la manipulación y la propaganda. No hay más que ver el título institucional que se le ha dado al comité encargado de la “Celebración”, con el que se define el tema de fondo: “La incorporación de Navarra a la corona castellana”. El eufemismo y la falta de contextualización (el silencio sobre la guerra, la violencia, la pérdida de la independencia vasca...) revelan la afilada y cortante línea de disensión sobre la que discurre la perspectiva histórica de nuestra nación vasca.

El debate de la historia es el debate de la identidad. ¿Cuál es la finalidad o el objeto de una Aranzadi española? ¿Dónde se perdió el espíritu de Aranzadi y Barandiaran?

Iñaki Larramendi
Socio de Aranzadi