13 diciembre 2009

HARTAZGO


He elegido como título para este comentario la palabra que, a mi entender, mejor define el estado actual de la relación entre Cataluña y España. La he escogido porque aparece en el título del ensayo que quiero presentar. Creo que una de las grandes virtudes del último trabajo de Toni Strubell, y tiene muchas, radica en la capacidad analítica y la expresión justa y sencilla que utiliza su autor. Puede sonar a tópico, pero no creo que la formación británica, en Oxford, de Strubell se encuentre muy alejada de estas características.

El libro sigue una línea de relato clara. En ella podemos encontrar, muy bien expuestas, todas las razones por las que Cataluña no es hoy una nación “normal”. Cualquiera de las situaciones por las que pasa, aquí y ahora, expresan por activa, pasiva y, si se quiere, por perifrástica, la situación de dependencia, inferioridad, minoración, de sumisión o como nos guste llamarla, de Cataluña con relación a España. Los escenarios, pueden ser económicos o sociales en general, lingüísticos incluidos, pero en los que siempre emerge con claridad “quién es el que manda”.

Considero especialmente interesante, por desconocida o por falta de reflexión suficiente sobre la misma, la reseña de la destrucción casi total en Cataluña de la memoria histórica más próxima, la de la etapa anterior a la guerra del 36. El repaso sobre este asunto tan grave está expuesto por Toni Strubell sobre todo en el capítulo 6 bajo el epígrafe “¿Existió realmente Francesc Macià?” Creo que me ha sorprendido el hecho de no haberlo pensado nunca. Considero que en mi caso tiene cierta lógica, por proceder de otro país y de una cultura política diferente, pero no así cuando el asunto se plantea desde la misma Cataluña.

Strubell constata el (triste) desconocimiento que actualmente campa en Cataluña sobre sus referentes en dicha época. El franquismo y sus sucesores en la etapa denominada como “transición” (¿a dónde?, cabría considerar) han trabajado muy fuerte para conseguir que la sociedad catalana de hoy sea, en su mayoría, analfabeta en el conocimiento de la conciencia nacional mayoritaria que entonces rezumaba y sobre las personas que ejercían su liderazgo, como Macià o Companys. Toni Strubell manifiesta en su libro la absoluta hegemonía de la centralidad del pensamiento nacional catalán en la misma.

Recomiendo una lectura tranquila y, sobre todo si se realiza desde nuestro país, crítica. Cuando digo “crítica” no me refiero al contenido del libro, ya que lo considero muy acertado, y, como respuesta a los interrogantes que se plantean en Cataluña en la etapa actual, difícilmente mejorable. Al hablar de crítica pienso más en las respuestas que los diferentes partidos del arco político catalán (mejor no hablar todavía del vasco) dan a los mismos. En Cataluña se está mostrando con claridad el avance de la propia sociedad civil y su tejido de asociaciones, asambleas etc. sobre los fosilizados, burocratizados y, en suma integrados, partidos políticos. Por ellos nunca hubieran surgido iniciativas como la de Arenys de Munt.

Desde nuestra situación, la vasca, creo que su lectura debería ser todavía más crítica y exigente. Siento envidia cuando analizo los medios de comunicación catalanes, en los que se plantea, desde hace algún tiempo sobre todo, con total naturalidad y desinhibición la necesidad de un Estado propio, en Europa y en el mundo. En nuestro país hay, efectivamente, quienes hablan de “independencia”, pero en pocas ocasiones de su concreción política a través de un Estado propio. Otros, por desgracia, prefieren referirse a “encajes” en una estructura política que no admite más que sumisión o a “cautivar” a quienes nos tienen cautivos de hecho desde hace tanto tiempo.

Además aquí, en Vasconia, se discursea, algunos hasta la nausea, sobre “independencia y socialismo” sin definir concretamente ninguno de los dos términos. Se han convertido en un cliché o, lo que es peor, en un latiguillo de uso y abuso vulgar. La “independencia” o se concreta en un Estado propio o es fórmula ausente de contenido político. Y, ¿qué decir de “socialismo”? Pocos términos habrá en la literatura (¿política?) actual tan confusos, contradictorios y, al final también, vacíos.

Insistiendo en esta dirección, en Cataluña se acepta tranquilamente que los partidarios de la construcción de un Estado propio puedan ser neoliberales, tecnócratas, liberales clásicos, socialdemócratas o partidarios de una fuerte regularización de las actividades económicas. En este país nuestro parece que los únicos que pueden defender la independencia, la estatalidad propia, son quienes se adscriben como “de izquierdas”. Y volvemos a lo anterior, ¿qué es hoy ser “de izquierdas”? Permanecen entre nosotros demasiados restos de un seudomarxismo banal, con toda su demagogia simplificadora y barata, incapaz de un análisis serio de los conflictos que hoy existen en el mundo, entre los que, precisamente, ocupan el lugar principal los nacionales.

Strubell procede, por parte de madre, de una familia catalana que tuvo que exiliarse a raíz de la victoria fascista que siguió a la rebelión militar de julio de 1936; su padre, inglés y ex piloto de la RAF. La tradición catalanista y cultural llegó a Toni Strubell, principalmente, de la mano de su abuelo Josep Trueta. El doctor Trueta fue médico especialista en cirugía, con un muy valioso hallazgo en el tratamiento de heridas de guerra, que permitió salvar muchas vidas tanto en la ya citada del 36 como en la segunda guerra mundial a partir de su exilio en Inglaterra.

A los efectos que ahora más nos interesan, por su influencia en la formación y posiciones de su nieto Toni, está su trabajo titulado “L’esperit de Catalunya”, una magistral síntesis de los principales hitos de Cataluña a través de su historia política, lingüística y cultural. Una obra no traducida al español pero altamente recomendable para las personas capaces de entender el catalán y que tengan interés por conocer una visión centrada de la historia de esta nación.

El trabajo de Toni Strubell incluye el prólogo de Francesco Cossiga, presidente emérito de la República Italia a su edición catalana. La traducción al español, muy bien resuelta por su hijo Xabi, tiene también un prólogo de Martin Aramburu, vasco afincado en Cataluña. Incorpora asimismo un epílogo escrito por Henry Ettinghausen, catedrático y profesor emérito de la Universidad de Southampton (Inglaterra).

En resumen, pienso que se trata de una obra de lectura imprescindible desde Euskal Herria, sobre todo para quienes aspiramos a la consecución del nuestro Estado propio, en Europa y en el mundo: el Estado de Navarra.



Reseñas bibliográficas

“Hasta aquí hemos llegado. Claves para entender el hartazgo de Catalunya con España”.
Toni Strubell i Trueta
Donostia 2009
Ttarttalo argitaletxea

“L’Esperit de Catalunya”
Josep Trueta
Barcelona 1984 (Novena edició)
Editorial Selecta

5 comentarios:

Octavi Fornés dijo...

Sabes lo mejor (peor) de todo esto? Si los "grandes" partidos catalanes i vascos se pusieran de acuerdo a hacer una "pinza" al estado espanyol, ahora estariamos, probablemente, hablando des de estados diferentes (i agermanados), o sea Pais Basco i Catalunya. El problema es que tanto CIU (i ahora ERC) como PNV han jugado siempre a "la puta i la ramoneta", a ver quien se lleva los favores del rey (de turno). Maldito sea el exceso de tacticismo i el subsconsciente autonòmico de nuestros políticos!
Saludos des de Catalunya!

EUSKAL POESIA BLAGA BLOGA dijo...

Kaixo Luis!
Soy xabi strubell, traductor del libro.
Le hare llegar a Toni tu reseña. Eskerrik asko!

Ciertamente que Toni toca en el libro muchos temas, pero nos plantea una idea general del caso catalán. Muchos igual creerán que la situación de efervescencia catalana actual sale de la nada, pero el libro insiste en los temas clave que han llevado a muchos catalanes a decir basta.

Aprovecho para dejarte información de la presentación que se hará en Iruñea este viernes 18. Estará el propio autor.

Eskerrik asko berriz ere! Sigo con mucho interes tu blog.

Presentación / Aurkezpena:

Presentación del libro de Toni Strubell i Trueta, 'Hasta aquí hemos llegado. Claves para entender el hartazgo de Catalunya con España'.

Ponentes:
Toni Strubell i Trueta
Luis Mª Mtz Garate
Día 18 de diciembre, viernes, a las siete y media.
Palacio del Condestable (Iruñea-Pamplona)
Esquina c/ Mayor y c/ Jarauta
Organiza: Iturralde Elkartea

EUSKAL POESIA BLAGA BLOGA dijo...

Kaixo Luis.

Perdona, que no había dado cuenta que lo presentabais juntos.

un abrazo desde la navarra marítima!

Rafael del Barco Carreras dijo...

TRAS EL ENSAYO POR LA INDEPENDENCIA DE CATALUÑA… EL ESTATUT.


Rafael del Barco Carreras



Cuando se flota en una romántica, para los más, e interesada para unos pocos, irrealidad, se cae de bruces… y puede que alguien haya pinchado el globo. Nuestros políticos son únicos manipulando sentimientos. Manipulaciones a tres bandas, con interesado Tripartito. Toda la trompetería en danza, incluido el miedo de LAS ANTORCHAS y el éxito del BARSA. Quizá sería elevarlo a digno de Maquiavelo atribuir a Zapatero, o a su equipo, urdir y alentar esas consultas antes de soltar el ESTATUT, que dicho sea de paso nos trae al pairo a la MAYORÍA DE LOS CATALANES. Nadie se partirá el belfo porque en ese texto haya una o varias palabras sobrantes, y menos si en el reparto del ENORME DÉFICIT PÚBLICO Y ENREDO FINANCIERO CATALÁN Y ESPAÑOL les permiten meter más mano en la caja y aumentar el agujero. Es de notar que el Estatut se aprobó y votó en plena burbuja financiero-inmobiliaria, y sus promotores pudieran no gozar del predicamento de hace tres años. Una caja que depende más de la paciencia de los europeos que de los deseos de Zapatero por contentar a quienes pueden mantenerlo en el Poder o defenestrarlo. Y los europeos ni de lejos entrarán en el juego de cuánto deben por separado españoles y catalanes. Que el agujero catalán es insostenible se desprende subliminalmente del nerviosismo de los profesionales locales de la Política cuando amenazan con la debacle (y antorchas) de no aprobarse el texto por el Tribunal Constitucional. Y aunque se aprobara, con y por la crisis, recaudarían menos de lo esperado y necesario, por lo tanto la DEBACLE es posible con y sin Estatut. Elucubraciones tan válidas como otras.

Después de lo visto en ese simulacro en que los románticos del catalanismo se han lanzado a la calle creyendo que tras ellos iban no el 30 por ciento del Pueblo sino el 100 por 100, me atrevería a asegurar que un ESTATUTO RECORTADO no provocaría mas allá de unas masivas manifestaciones de conducidos adictos. Con Barcelona, comarca y ciudades importantes, los trescientos mil, mucho para las cámaras y poco para la realidad y las URNAS. Recuerdo las de hace veinticinco años, con más o menos la misma cifra, ante la posibilidad de meter de nuevo en la cárcel a Jordi Pujol, y no por enaltecimiento del separatismo y la bandera catalana, sino porque Banca Catalana era una verdadera estafa. Perfecta manipulación. Aun guardo una póliza de compra de acciones que lo demuestra, y por lo que se condenó (condenas simbólicas) a su consejo de administración. La historia se repite, con otro disfraz y cifras multiplicando por decenas las de la Banca.

Y llevando el ascua a mi sardina, aseguraría que si esa mayoría absoluta, convertida en SILENCIOSA por una entelequia democrática, pudiera votar para barrer a TODOS LOS PROFESIONALES ACTUALES DE LA POLÍTICA, lo haría con MAYORÍA ABSOLUTA, pero por desgracia no existe el camino legal, por lo de “atado y bien atado”, y al igual que los separatistas, deberemos seguir aguantando. ¿Hasta cuándo las PRIMARIAS Y LISTAS ABIERTAS?

Garate dijo...

Salud y libertad, Rafael del Barco.

He leido su extenso comentario a la entrada en mi blog sobre el último libro de Toni Strubell.

Quería puntualizar un aspecto no desdeñable y común, por otra parte, a las cuestiones catalana y vasca.

Se trata de que nosotros no somos separatistas. Los separatistas fueron y siguen siendo los españoles y franceses que dividieron los territorios de nuestras respectivas naciones entre sus respectivos estados.

Navarra está dividida en dos trozos por la fuerza y esta división se concreta en una muga que data ya de varios siglos. Las tierras de Laburdi y Zuberoa, tan vascas como Bizkaia o Gipuzkoa, pertenecen al Estado francés, mientras que Araba o Bizkaia, al español.

Cataluña fue repartida, también entre España y Francia, tras el conflicto conocido como "Guerra de Els Segadors" a mediados del siglo XVII, conflicto que coexistió con la guerra de la independencia de Portugal, por cierto finalizada con éxito, y cuyo resultado dio origen a las actuales fronteras entre los estados español y francés.

La "Paz de los Pirineos" (1659) ratificó la división de nuestras dos naciones por ambos estados.

Nosotros somos partidarios de la unión de nuestras tierras, tanto catalanas como navarras y de la eliminación de unas fronteras impuestas por las armas.

Por otra parte, para saber qué es lo que les trae "al pairo" a los catalanes, o lo que realmente les interesa, no estaría de más preguntárselo a ellos mismos. Eso sí, sin interferencias violentas ni propagandísticas, pagadas ambas (obligatoriamente) por todos los súbditos del Estado español en este caso.