02 marzo 2005

DESDE NAVARRA

Una reflexión necesaria, desde una nación conquistada y desde un Estado secuestrado, consiste en expresar claramente que las votaciones organizadas desde los aparatos de poder de los estados ocupantes nunca pueden ser democráticas.

Dichas votaciones no pierden su calidad democrática principalmente por no permitir la presencia de determinadas opciones o siglas, eso es una simple consecuencia de su radical antidemocratismo. La democracia exige el respeto a la libre determinación de los pueblos. Una democracia plena solo existirá en Navarra cuando los agentes militares, políticos, económicos y sociales de los estados español y francés abandonen el control de su sociedad.

La consecución de la soberanía plena de Euskal Herria, a través de la recuperación del Estado de Navarra, es el objetivo realmente democrático al que debemos aspirar. Los esfuerzos sociales y políticos deben estar encaminados a este objetivo y los conflictos parciales deben estar planteados con esa perspectiva.

Seguiremos reflexionando...